Ciudadanía Emocional

Publicado en Actividades | Deja un comentario

Charla Febrero 2017

cartel-febrero-2017

Imagen | Publicado el por | Deja un comentario

Resumen Charla Europa ¿tierra de asilo o de rechazo?

dsc_0239-webInicia la sesión Manolo Burguete, presentando a Imanol Zubero, Doctor en Sociología y Profesor Titular de la Universidad del Pais Vasco, además de gran activista en la lucha social y en la lucha por la convivencia y la paz. Introduce la sesión Manolo haciendo referencia a los temores que están llevando a Europa a abrazar afirmaciones como que no cabemos todos, que Europa para los auténticos europeos, y otras cuestiones relacionadas con la intolerancia.

dsc_0241-webComienza Imanol diciendo que nos preguntamos qué es Europa o qué va a ser en relación con los procesos globales de movimientos de personas, que en estos últimos años se expresan sobre todo en las figuras de los refugiados que huyen de la guerra de Siria, aunque hace mucho tiempo hay personas que por distintas causas buscan una situación mejor de la que tienen en su lugar de origen.

dsc_0243-webEn los siglos XVIII y XIX los europeos poblaban el mundo, mientras que ahora es el mundo el que puebla Europa. En aquel momento huían de problemas locales en busca de soluciones globales. Huían de guerras de religión o de guerras civiles (casos de Suiza o España). Hoy pretendemos que aquellos que sufren problemas globales (guerra de Siria, hambruna de África), consecuencia de la globalización, se busquen soluciones locales.

dsc_0245-webEuropa es una sociedad cada vez más vieja y reducida en población, que está rodeada de las sociedades más jóvenes del mundo. Es como un llamamiento a que la gente venga a ocupar espacio. Según los análisis demográficos para 2050 en Europa, la población entre 15 y 64 años (población más joven) disminuirá en 48 millones, mientras que los mayores de 65 aumentarán en 58 millones. Cada vez vamos a ser menos gente y más mayor. Mientras tanto en el Sur y en el cercano Oriente hay cada vez más gente y muy jóvenes, por lo menos hasta que se reequilibren los procesos demográficos.

dsc_0247-webDurante años se ha favorecido la llegada de personas inmigrantes para el cuidado de nuestros hijos, nuestro mayores, para trabajar en tiendas… hemos utilizado argumentos económicos para “regular” esa inmigración, y esos argumentos son muy frágiles. Es la pretensión de una “inmigración escogida”, que venga en función de nuestros intereses. Pero pedíamos mano de obra y nos llegaron personas. Se tenía una idea de la inmigración como de trabajador invitado, trabajador durante un tiempo y que luego vuelve a su lugar de origen. Pero ahora ya no funciona así, vienen para quedarse porque vienen de lugares horribles y además cada vez es más fácil ir y volver o comunicarse con sus familias en sus países de origen. Por otro lado, la mejor inmigración es la que se quiere quedar porque es la que mejor se integra y se adapta a la sociedad de acogida.

dsc_0248-webLos procesos migratorios son cada vez más complejos por eso la gestión, el manejo de la inmigración es más difícil. Muchas veces se demuestra ineficaz, como estamos viendo que ha ocurrido con los refugiados de Siria con los que la solución que se ha buscado es la externalización de la ayuda al refugiado mediante el acuerdo con Turquía. Todos los días estamos viendo las consecuencias que está teniendo. Lo estamos haciendo todo desde nuestros intereses, no desde sus necesidades.

dsc_0250-webSe está produciendo un efecto de recorte de nuestra imaginación moral, hay riesgo de recortar nuestra capacidad para ponernos en lugar de los otros. Y da la impresión de que antes había más energía cívica, más movilización con cuestiones como la guerra servo-croata o la de Irak. Hoy en día el miedo está sacando lo peor de nosotros haciendo que la extrema derecha y los populismos arraiguen e incluso se lleven el voto de los trabajadores, incluso consiguiendo que se endurezcan las políticas de inmigración y consiguiendo que partidos como el Laborista se replanteen sus propuestas. Pero es preciso analizar estas situaciones y contextualizarlas. No basta con negarlas o rechazarlas, tienen una base en que cuando las personas no pueden emanciparse tienden a aumentar su arraigo. Todo esto queda muy bien ilustrado en la viñeta del Roto que decía: No os dejéis arrebatar vuestros puestos de mendigo. Esto crea un reto para la izquierda, tenemos que ser capaces de generar discursos de clase que puedan ser compartidos por las personas inmigrantes y las que no lo son. Las izquierdas posmodernas han perdido el contacto con la realidad material de la gente. El objetivo debe ser conectar los miedos de los autóctonos con los de los que emigran.

Tenemos que asumir que Europa está condenada a abrirse, Europa es básicamente un proyecto con una geografía indefinida, imprecisa. ¿Turquía es Europa? En el futuro casi seguro que lo será. Si se forma la República Saharaui ¿será Europa, por todas su conexiones? Europa empezó en el Danubio y ha estado a punto de destruirse en varias ocasiones. El futuro vendrá por construirlo o destruirlo, en torno al Mediterráneo, como en su día fue el Danubio. Para ello hay que darle una sacudida a la identidad europea. La sociedad europea es abierta y Europa debe ser un proyecto cultural, político, humano que o se abre o va ser una tierra de rechazo.

Europa ya es una sociedad diversa, cada vez más diversa, más mestizada. Debemos quitarnos los miedos y reconocer también que hay gente que lo tiene porque está sufriendo situaciones de escasez. Necesitamos crear seguridad vital, económica y social para la gente porque si no, van a ser víctimas de los movimientos populistas y xenófobos que les prometen esa seguridad aunque luego no se la den.

Publicado en Actividades | Deja un comentario

Charla Enero 2017: Europa: ¿Tierra de asilo o de rechazo?

cartel-enero-2017

Imagen | Publicado el por | Deja un comentario

Charla El futuro de Europa

dsc_0028-webIntroduce la sesión Iñaki de Esteban situándola como la tercera charla de este curso 2016-2017, enmarcándola en los objetivos de este primer cuatrimestre centrado en la idea de Europa.

dsc_0029-webPresenta al ponente de hoy, que se trata de Daniel Innerarity, catedrático de filosofía política y social, investigador Ikerbasque en la Universidad del País Vasco y director de su Instituto de Gobernanza Democrática, ha sido profesor invitado en diversas universidades europeas y americanas, premio Principe de Viana de la Cultura en 2013, autor de numerosas publicaciones y colaborador habitual de El Correo, El Diario Vasco y El País.

dsc_0032-webComienza Daniel declarándose europeísta convencido a pesar de los pesares y que, aunque el balance es para pegarse un tiro, cree que hay que mantener la esperanza y la exigencia a nuestros políticos.

Según Jacques Delors, Europa es un OPNI, un Objejo Político No Identificado, un lio en el que nos hemos metido un montón de millones de personas, un montón de estados, de regiones, de ciudades sin una hoja de ruta, sabiendo de lo que estábamos huyendo, por cierto que en esa huida se han conseguido grandes logros, pero sin tener claro el destino final y probablemente sin necesitarlo porque el tiempo nos iría aclarando el modo o el grado de integración. Lo que había era conciencia de que ciertos bienes públicos no se podían conseguir de manera aislada.

Un primer déficit tiene que ver con la ininteligibilidad (imposibilidad de ser comprendido o interpretado), y la novedad que supone Europa contribuye a esa confusión. No sabemos qué es Europa.

dsc_0039-webOtra dificultad añadida viene de las malas prácticas. Si cada cosa que sale bien se considera mérito de aquí, y lo que sale mal, problema de Bruselas, al cabo del tiempo pensaremos que es negativo el tema de Europa. Sin embargo hay cosas excelentes que se consiguen gracias a Europa, pero que no percibe el ciudadano. Por ejemplo, en Francia se abolió la pena de muerte por exigencia del Tratado de Roma.

Tenemos que conseguir entender Europa.

Tras una guerra terrible Alemania y Francia inician la unión de una manera muy tecnocrática, sin decirle a la gente lo que estaban haciendo, con una concepción del orden social como una gran planificación y considerando que los temas genéricos no afectaban al común de los mortales. Hoy en día la mentalidad ha cambiado.

dsc_0040-webSintetizando, un conjunto de países deciden emprender una empresa común porque han entendido que los estados aisladamente eran incapaces de dar a la gente ciertos bienes comunes, fundamentalmente la paz puesto que venían de una terrible experiencia de guerra. Mancomunar el carbón y el acero (primer germen de la Unión Europea), hizo que las armas dependieran de todos y no se pudiera decidir en un sólo país.

La idea de dar una forma gubernamental ha funcionado razonablemente bien, pero hay que dar una forma política a la interdependencia, democratizarla. Hay que mancomunar soberanías y establecer relaciones de reciprocidad, todos debemos dar y recibir.

El avance de la extrema derecha en diversos países de Europa tiene que ver con la integración furtiva, Europa ha ido avanzando de manera furtiva, que no se notaba. En un primer momento, al venir de donde veníamos (guerra, nazismo…) estaba justificado, pero ahora ya no lo está. Ahora hay que tomar decisiones políticas y no esperar que podemos seguir avanzando sin que la gente se entere.

dsc_0043-webEl tema del Brexit aunque va a resultar un asunto penoso para los Británicos y para nosotros, tiene algo positivo, ha establecido que la pertenencia a la Unión Europea es algo voluntario, que es la mejor manera de estar libremente en un sitio.

Hay dos cosas que podría aportar Europa, dos grandes desafíos, entender bien nuestra función en el mundo y entender que tenemos que construir una Europa social.

Europa en un experimento de cómo podría ser una política mundial, una política de la humanidad. Europa es el único lugar del mundo donde más de veinte países soberanos ponen recursos en común y renuncian a parte de su soberanía. Y tiene los valores de poner en común, escuchar y el principio ejemplar de que la mayor parte de la decisiones deben ser compartidas por otros.

Ha habido tres grandes promesas europeas que han funcionado muy bien: la paz, la prosperidad económica y la democracia. Durante mucho tiempo estas tres cosas han hecho que la idea de Europa se fortaleciera, sin embargo hoy en día han perdido su fuerza para animar a los jóvenes a ser europeístas. La paz, es algo tan asimilado que ha dejado de ser una razón para creer en Europa, se da por hecho. La crisis ha quitado valor a la idea de la prosperidad económica y ya no hay la necesidad de fortalecer la democracia que había cuando España, Grecia, Portugal salían de dictaduras.

dsc_0046-webPor eso, lo que ahora nos queda es la promesa social, aunque resulte un asunto muy complicado. Quizás la manera de hacerlo no sea por medio de los estados, que son muy retardatarios. Quizás deba hacerse desde otros foros: ciudades, redes informales, regiones…

Publicado en Actividades | Deja un comentario

Charla Diciembre 2016: El Futuro de Europa

cartel-diciembre-2016

Guardar

Imagen | Publicado el por | Deja un comentario

Por una democracia compleja

Nuestros sistemas políticos son impotentes ante quienes ofrecen una simplificación tranquilizadora. Hay que promover una cultura en la que los planteamientos matizados no sean castigados sistemáticamente con la desatención o el desprecio

filosofia-uxue_barkos-geroa_bai-mariano_rajoy_brey-pablo_iglesias-pedro_sanchez-albert_rivera-daniel_innerarity-reportajes_110750508_2711918_1706x1280Las democracias son regímenes de escasa previsibilidad. Que pueda suceder lo inverosímil es algo posibilitado por la lógica de un sistema abierto aunque lo paguemos con una vulnerabilidad en ocasiones inquietante. Cuando los estadounidenses eligieron como presidente a George Bush algunos lo saludaron como la posibilidad de que una persona normal llegara hasta allí (alguien que había tenido dificultades con el alcohol y se atragantaba comiendo galletas) y ahora podemos asegurar que la democracia es un sistema tan abierto que puede llegar a ser presidente incluso alguien muy por debajo de lo normal.

Más allá de esta indeterminación de nuestros sistemas políticos, ¿qué está pasando para que los populistas (si quienes han declarado este término como políticamente incorrecto me permiten utilizarlo) parezcan disfrutar de tantas ventajas competitivas?

Mi hipótesis es que nuestros sistemas políticos no están siendo capaces de gestionar la creciente complejidad del mundo y son impotentes ante quienes ofrecen una simplificación tranquilizadora, aunque sea al precio de una grosera falsificación de la realidad y no representen más que un alivio pasajero. Quien hable hoy de límites, responsabilidad, intereses compartidos, tiene todas las de perder frente a quien establezca unas demarcaciones rotundas entre nosotros y ellos, o entre las élites y el pueblo, de manera que la responsabilidad y la inocencia se localicen de un modo tranquilizador. Poco importa que muchos candidatos propongan soluciones ineficaces para problemas mal identificados, con tal de que ambas cosas —problemas y soluciones— tengan la nitidez de un muro o sean tan gratificantes como saberse parte de un nosotros incuestionable.

Las recientes elecciones en Estados Unidos han sido la apoteosis de algo que se venía observando desde hace algún tiempo en muchas democracias del mundo: más que elegir, se deselige; hay mucho más rechazo que proyecto. Estos comportamientos del “soberano negativo” manifiestan una profunda desesperación: no se vota para solucionar sino para expresar un malestar. Y, en lógica correspondencia, son elegidos quienes prefieren encabezar las protestas contra los problemas que ponerse a trabajar por arreglarlos. Por eso la competencia o incompetencia de los candidatos es un argumento tan débil. Lo decisivo es representar el malestar mejor que otros.

Iglesias, Mélenchon o Grillo no parecen inquietos por compartir la lógica de sus siniestros oponentes

Por supuesto que no basta con estar indignados para tener razón, ni los llamados “perdedores de la globalización” (o quienes así se llaman sin serlo o sin serlo en exclusiva) tienen una mayor clarividencia acerca de lo que nos conviene; la cólera, tantas veces justificada, no nos exime de hacer análisis correctos y proponer soluciones eficaces. La extrema derecha no es la que está en mejores condiciones de hacer frente a los desarreglos de la globalización sino la que ha ofrecido el relato más verosímil para una buena parte de los enfurecidos. Otra parte ha ido a buscar esa explicación simple en el extremo opuesto, en políticos como Iglesias, Grillo o Mélenchon, a quienes el hecho de compartir la misma lógica que sus siniestros oponentes no parece inquietarles demasiado. No tienen la misma ideología, por supuesto, pero sí la misma lógica simplificadora.

Se equivoca quien juzga este incremento de los extremismos a partir del precedente de los movimientos antidemocráticos que dieron lugar a los totalitarismos del siglo pasado. A diferencia de aquellos, estos utilizan un lenguaje democrático. Lo que ocurre es que tienen una idea simplista de la democracia y absolutizan una de sus dimensiones. Por eso no haremos frente a esta amenaza mientras no ganemos una batalla conceptual que haga inteligible y atractiva la idea de una democracia compleja. La democracia es un conjunto de valores y procedimientos que hay que saber orquestar y equilibrar (participación ciudadana, elecciones libres, juicio de los expertos, soberanía nacional, protección de las minorías, primacía del derecho, deliberación, representación…). Los nuevos populismos tienen una retórica democrática porque toman uno solo de ellos y lo absolutizan, desconsiderando todos los demás. Se degrada la democracia cuando se absolutiza el momento plebiscitario o cuando entendemos la democracia como soberanía nacional impermeable a cualquier obligación más allá de nuestras fronteras. Si los populismos resultan tan aceptables para sectores cada vez más amplios de la población no es porque haya cada vez más fascistas entre nosotros, sino porque hay más gente que se deja convencer de que la democracia es solo eso. Por esta razón, a tales amenazas en nombre de la democracia, a su mutilación simplista, solo se les hace frente con otro concepto de democracia, más completo, más complejo.

Lo primero que nos enseña un concepto complejo de democracia es que la democracia es un proceso. Una democracia de calidad es más compleja que la aclamación plebiscitaria; en ella debe haber espacio para el rechazo y la protesta, por supuesto, pero también para la transformación y la construcción; el tiempo dedicado a la deliberación es mayor que el que empleamos en decidir. No se toman las mejores decisiones cuando se decide sin buena información (como el Brexit) o con un debate presidido por la falta de respeto hacia la realidad (como Trump). Tampoco hay una alta intensidad democrática cuando la ciudadanía tiene una actitud que es más propia del consumidor pasivo, al que se arenga y satisface en sus deseos más inmediatos y al que no se le sitúa en un horizonte de responsabilidad.

Se equivoca quien juzga los nuevos extremismos a partir de los totalitarismos del siglo pasado

La implicación de las sociedades en el gobierno debe ser más sofisticada que como tiene lugar en las lógicas plebiscitarias o en la agregación de preferencias a través de la red; ha de ser entendida como una intervención continua en su propio autogobierno a través de una pluralidad de procedimientos, unos más directos y otros más representativos, donde sea posible rechazar pero también proponer, con espacios para el antagonismo pero también para el acuerdo, que permitan la expresión de las emociones tanto como el ejercicio de la racionalidad.

Hemos de trabajar en favor de una cultura política más compleja y matizada. Uno de nuestros principales problemas tiene su origen en el hecho de que cuando las sociedades se polarizan en torno a contraposiciones simples no dan lugar a procesos democráticos de calidad. ¿Cómo promover una cultura política en la que los planteamientos matizados y complejos no sean castigados sistemáticamente con la desatención e incluso el desprecio? ¿Cómo evitar que sea tan rentable electoralmente la simpleza y el mero rechazo? ¿Por qué son tan poco reconocidos valores políticos como el rigor o la responsabilidad? Solo una democracia compleja es una democracia completa.

Daniel Innerarity es catedrático de Filosofía Política, investigador Ikerbasque en la Universidad del País Vasco y profesor invitado en la Universidad de Georgetown. Su último libro es La política en tiempos de indignación.

Guardar

Publicado en Documentos, Opinión | Deja un comentario

Charla Muerte Digna y Testamento Vital

cartel-charla-muerte-digna

Imagen | Publicado el por | Deja un comentario

Resumen charla “Europa y el euroescepticismo”

dsc_0007-webArranca la sesión con la presentación de la misma por parte de Ramón Arozarena, que la enmarca en la serie de ponencias en torno a Europa que ha programado la Escuela Social para este primer cuatrimestre del curso 2016-2017

dsc_0002-webEl ponente de esta segunda sesión es Manuel Bear, periodista que ha trabajado en diversos medios de comunicación de Navarra, habiendo sido director de Diario de Noticias, y ha pertenecido al gabinete de prensa del Gobierno de Navarra.

Inicia su intervención anunciando que en esta charla va a dar una visión impresionista de la Europa actual, entre la charla de su formación e historia abordada por Miguel Izu en la primera sesión, y la charla sobre el futuro que dará Daniel Innerarity el próximo mes.

Lo primero que afirma el ponente es que la situación actual de Europa es de confusión. Pone dos ejemplos de la prensa de estos días: en el Reino Unido no saben cómo afrontar el Brexit y la Unión Europea anuncia cambios en el nivel de exigencia a los países que no cumplen con los requisitos solicitados hasta ahora.

dsc_0011-webUna primera cuestión importante a tener en cuenta para el análisis del presente de la UE es que falta historia. La Unión Europea sólo tiene una relación de tratados y de directrices, sólo una especia de memoria administrativa. Por ello, falta conciencia e idea de Europa, sólo hay una nebulosa por encima de nuestras cabezas, formada por elementos que no terminan de encajar. Serían cuatro elementos como piezas del puzzle:

1.- Un relato idealizado de deseos de paz

2.- Un marco económico favorable a dos objetivos: un mercado común y unas medidas de cohesión.

3.- Una retórica cívico social de igualdad de derechos y de ciudadanía europea

4.- Un corpus jurídico y normativo con efectos en distintos ámbitos: económico, comercial…

La segunda cuestión a tener en cuenta es que la UE nunca ha sido una entidad política autónoma como las naciones que la forman, no hay un pueblo europeo que haya elegido la UE. La UE defiende a los estados miembros.

dsc_0017-webHay dos factores en la formación de la Unión Europea que son determinantes:

* La ideología que ha informado la UE, que ha tenido dos fases:

– Primera fase, desde los años 50. La idea de Estado Social, de Estado del Bienestar: defensa de los servicios públicos, del pleno empleo y de la fiscalidad progresiva

– Segunda fase desde los años 80. El neoliberalismo que considera que el Estado es un obstáculo. A este cambio de ideología contribuyó el desmoronamiento del llamado socialismo real y que en los países de occidente, la socialdemocracia había conseguido casi todos sus objetivos con lo que la nueva clase media pensaba que ya no necesitaba esa socialdemocracia.

El nacimiento del euro fue ya el último toque puesto que se formó con la idea del Banco Central Alemán: baja inflación y evitación del déficit.

* Los tres momentos históricos de la composición de la Unión Europea:

– En primer lugar los países del núcleo fundacional, Francia, Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos e Italia. Eran unos países de cultura homogénea que habían sufrido y vivido historias comunes (guerras, fascismo…) y con una industria potente.

– La primera ampliación, años 80, unió a los países del sur, Portugal, España, Grecia, países salidos de situaciones de dictadura con necesidad de Europa para afianzar sus democracias y para tener un impulso económico. Estos países se entregaron a Europa y sus habitantes preferían ser europeos que de su propia nación. En aquel momento, España era el país mas europeísta.

– La segunda ampliación, la llegad de los países del este. Unos países que ya tenían experiencia de vivir bajo un sistema supranacional, pero que vivieron como una situación de dictadura, por lo que defendían la entidad de su propia nación. Sin embargo, paradójicamente se produjo una gran emigración de estos países, con personas que habían trabajado en las industrias de sus países bajo la influencia comunista y que salieron en busca de una vida en mejor. Y esto dio lugar a respuestas nacionalistas y racistas en los países donde se le recibió.

Así pues, podemos resumir en dos ideas que han llevado al euroescepticismo, el cambio del paradigma ideológico, que ha dejado todo en manos del mercado, y el énfasis nacionalista dentro de los países, que junto con los movimientos migratorios dan lugar a la xenofobia y el racismo.

dsc_0012-webA continuación, para constatar ese euroescepticismo, el ponente aportó una serie de datos sobre el grado de rechazo de los europeos hacia la UE. Esos datos daban un mayoritario rechazo de los europeos hacia Europa (el 71% en Grecia, el 61% en Francia, el 49% en España…)

Las propias élites europeas han contribuido, si no creado este euroescepticismo, con la creación de una opinión contraria a otros países miembros (ejemplo paradigmático es el acrónimo PIGS, cerdos en inglés, para hablar de Portugal, Italia, Grecia y España, Spain).

Por otro lado, tal y como lo percibe la población, podríamos decir que hay cuatro causas de euroescepticismo:

1.- El desempleo, que mayoritariamente ha afectado a los trabajadores de nivel medio, por la introducción de las tecnologías.

2.- El dominio de las grandes corporaciones, que son más poderosas e influyentes que los propios estados, generando desamparo.

3.- La crisis migratoria

4.- La ansiedad por el futuro debido a los efectos del cambio climático.

Todo esto crea un clima de malestar a ciudadanos y estados. Los estados han ido perdiendo soberanía poco a poco (por ejemplo el cambio constitucional de Zapatero junto al PP, a demanda de Europa). Esto lleva al nacionalismo, y los movimientos euroescépticos y populistas tienen un caracter fuertemente nacionalista.

dsc_0016-webPara terminar la charla, Manuel hizo eferencia a dos cuestiones, el Brexit y el papel de la izquierda en Europa.

El Brexit es la materialización del euroescepticismo. Se ha producido en un país rico, que debería haber sido delos fundadores pero que tiene una historia distinta y muchas peculiaridades. Al final la entrada se produjo pero con muchas excepciones. Apostaba por el libre comercio pero no aceptaba las directrices de la UE. El propio gobierno Británico ha sido siempre euroescéptico.

Sobre la izquierda en Europa, se encuentra en fuera de juego. La izquierda socialdemócrata comparte principios con la derecha y eso le está llevando hacia la desaparición. Sin embargo, la izquierda de las confluencias todavía no ha encontrado el modo de funcionar. La izquierda tampoco tiene claro el papel de los estados y el de la unión, habiendo dentro de la misma ideas contrapuestas.

Publicado en Actividades, Noticias | Deja un comentario

Charla Noviembre 2016

cartel-noviembre-2016

Imagen | Publicado el por | Deja un comentario